LO MISMO QUE A UNA EMPANADA



Tú, que en mi vida no fuiste ni bolero ni balada
hoy entras a mis recuerdos -como si nada-
y parece que te quisiera lo mismo que a una empanada
-que todos saben que es más dañina que comerse una ensalada-.

No me acuerdo del tiempo porque soy desmemoriada,
pero sé que hubo un romance -así, como de pasada-
y que en un bar me dedicaste una romántica tonada
y yo al escucharla me sentí como tonta enamorada.

Pero eso eran  mentiras y puros cuentos de hadas
en donde fabricabas ratones y carrozas rosadas
para que yo te siguiera amando, así medio atontada
y me sintiera por ti tan pendeja atolondrada.

¿Por qué te recuerdo ahora con mi cabeza alocada
si tú nunca me quisiste, ni yo te gustaba nada?
Porque cuando yo te veía se me abría la quijada
y andaba por esas calles como boba enajenada,
loquita de amor por ti que eras como una cuajada
fresquita que uno se come con piña recién cortada.

Pero no vale la pena que siga yo enamorada
de una piña con espinas que me ha dejado embriagada,
con el corazón hecho trizas y de paso enratonada.
Te borro de mi memoria -y de allí queda borrada-
la historia de un loco amor -dañino cual empanada-
que nunca fue amor ni loco, ni desafuero, ni nada!
_____________________________

Ingrid Cavalieri
25MAY16

Comentarios