Tedioso orgullo
y vergonzoso miedo
hacen de muchas vidas
sombras tenebrosas.
El camino se hace plácido
dentro de la mentira infinita,
en donde unos juegan a ser felices
para que los otros lo sean.
Sonrientes se simulan
alegrías mientras el alma
llora, gime y grita
en silencios tortuosos.
Espíritus muertos
dentro de impecables
cuerpos que aparentan
una salud inquebrantable.
Un conjunto de formas
maltrechas dan vida a
un incidente en el universo:
llamado ser humano.
Van camino a la perdición;
sin vivir, sino haciendo creer
que viven, momentos de
felicidad inexistentes.
Monstruos con cara
de ángeles, que sin vivir
sobreviven vidas de mentira
complaciendo sociedades.
Hasta que llega la muerte
y todo se recicla, menos
la carencia de lo auténtico,
lo correcto, lo divino.
¡Tanta hipocresía
y aún existen poetas!
¿Será que te equivocas
y la esperanza existe?
Ingrid Cavalieri

Comentarios
Publicar un comentario