Quiero hacer con tu nombre un cielo azul, o uno rojo,
O uno turquesa.
Un cielo estrellado también serviría.
O un cielo lleno de ángeles, o de claveles,
O de mariposas de colores…
Un cielo con nubecitas de algodón
En donde yo pueda colgar mis alegrías, mis ilusiones,
Y todas mis esperanzas,
Y también mis tristezas... Por qué no?
Haría con tu nombre un cielo
Para admirar cada mañana, cada atardecer y cada noche.
Un pedazo de cielo enorme
Que me sirva de techo,
De sustento y de cobija;
De donde caigan gotas de rocío y lágrimas de alegría.
Quiero hacer con tu nombre
Un cielo en donde no haya principio ni fin;
Ni carreteras, ni caminos,
Ni jueces, ni testigos.
Un cielo de magia y fantasía
En donde tu amor y el mío sean posibles.
Quiero hacer con tu nombre un cielo…
Es necesario que también tú lo desees.
Ingrid Cavalieri P.

Comentarios
Publicar un comentario